Para el desarrollo de la marca hemos querido recuperar la esencia y el regustillo estético de negocio de barrio con un toque moderno que llame la atención y cree un estilo propio capaz de atraer al público, convertirlo en un sitio donde la gente quiera ir, basándonos en los clásicos rótulos de los colmados y ultramarinos de época con tipografías de palo seco con mucha personalidad.